Accesorios de kayak: lo imprescindible y lo que marca la diferencia
Una vez que tienes el kayak, la pala y la bomba, el equipo básico está completo. Pero hay una serie de accesorios que van desde la seguridad fundamental hasta los pequeños detalles que hacen las salidas mucho más cómodas y organizadas. Conocerlos antes de tu primera salida larga —o antes de regalar un equipo completo— es una buena inversión de tiempo.
Seguridad: lo que no debería faltar nunca
El accesorio de seguridad más importante es el chaleco de flotabilidad homologado para kayak. Los modelos específicos para kayak son bajos de perfil en la zona de los hombros —para no interferir con la palada— y ofrecen libertad de movimiento sin renunciar a la flotabilidad. En muchas zonas costeras su uso es obligatorio; en todas es recomendable.
La cuerda de seguridad o tow line es otro elemento esencial para salidas en el mar: permite remolcar a un compañero que tenga problemas o que su kayak quede inutilizable. Compacta, flotante y fácil de desplegar, es un elemento básico en cualquier salida en grupo por el litoral.
Comodidad y transporte
El faldón o spray deck es la falda impermeable que sella el cockpit de los kayaks sit-in, evitando que el agua entre al interior con las olas o la lluvia. En kayak de mar o en condiciones de viento, es prácticamente imprescindible. Para uso recreativo en calma, es opcional.
El carro o trolley de kayak simplifica enormemente el transporte desde el aparcamiento hasta el agua, especialmente con un kayak rígido pesado. Los hay plegables y muy compactos para llevar dentro del propio kayak. Si tu zona de lanzamiento implica algún paseo hasta el agua, vale mucho la pena.
Las bolsas estancas son imprescindibles si quieres llevar el teléfono, las llaves o algo de ropa seca. El kayak puede volcar o recibir agua, y cualquier objeto que no esté protegido puede perderse o dañarse. Una buena bolsa estanca es un seguro de tranquilidad.