Electric turbo Jobe 12V air pump, up to 2.3 PSI, with a crush-resistant hose and 4 different nozzles included.
Waterproof backpack Jobe in grey, 44 x 30 cm. Coated 420D TPU, laptop pocket and 4 carabiners to attach to a SUP board.
Waterproof organiser Jobe in navy blue, with 4 zippered 420D TPU compartments, adjustable backpack-style straps and clips to attach to a boat.
50N buoyancy aid Jobe Adventure Vest in blue, designed for kayaking and sailing. Short cut, YKK closure with 2 buckles and elastic side panels. Available in 4 sizes.
Manual double-action pump Jobe, up to 27 PSI, 2000 cm³ cylinder and aluminium shaft. Built-in gauge, includes nylon bag and adapter.
Waterproof bag Jobe 50 Litres in Teal, 85 x 45 cm. 420D TPU with double coating, adjustable chest strap and 4 carabiners for SUP.
2 mm neoprene seat cover Jobe for the car, water-resistant. Fits most single car seats, with an elastic band for quick, compact folding.
Electric Jobe 220V air pump for inflating towable floats, with 3 different nozzles. Fast inflation and deflation.
Bag for wet clothes Jobe in black, with mesh fabric, PVC base and 2 carabiners to hang it upside down and keep draining.
Waterproof bag Jobe 30 Litres in Teal, 70 x 40 cm. 420D TPU with double coating, adjustable chest strap and 4 carabiners for SUP.
Waterproof bag Jobe 20 Litres in purple, 65 x 35 cm. Double closure, 4 carabiners to attach to a SUP board and shoulder strap.
Jobe double-action hand pump, up to 14.5 PSI, with an accordion hose and 4 different nozzles included.
Kayak: guía para elegir el que mejor se adapta a ti
El kayak es mucho más que un deporte. Es una forma de moverse por el agua a tu propio ritmo, de explorar rincones de costa inaccesibles a pie y de desconectar de verdad. Es una actividad que combina el esfuerzo físico con la recompensa inmediata del entorno natural, y que se puede practicar a muchos niveles: desde una tarde tranquila en aguas protegidas hasta una travesía de varios días bordeando la costa.
La buena noticia es que empezar no es difícil. Con el equipo adecuado, cualquier persona con ganas puede estar en el agua en su primera sesión. La técnica se perfecciona con el tiempo, pero las primeras paladas ya tienen su propio disfrute.
Kayak hinchable o rígido: ¿cuál te conviene?
Es la primera pregunta que hay que responder. Los kayaks hinchables se han ganado un espacio muy sólido en el mercado por razones prácticas evidentes: se guardan en una bolsa, se transportan en cualquier coche y se inflan en minutos. Los materiales actuales —PVC de alta densidad con múltiples capas— ofrecen una rigidez y un rendimiento muy decentes para uso recreativo. Son la elección natural para quienes no tienen espacio de almacenamiento o que quieren poder llevar el kayak a cualquier sitio.
Los kayaks rígidos, por su parte, ofrecen mejor deslizamiento, más velocidad y mayor precisión en el movimiento. Son la opción de quienes ya tienen claro que el kayak va a ser una práctica habitual y quieren sacar el máximo rendimiento. Requieren más espacio de almacenamiento y un vehículo con baca o remolque para el transporte, pero a cambio dan prestaciones que los hinchables no alcanzan.
Individual o doble: cuestión de con quién salgas al agua
Un kayak individual te da independencia total: vas a tu ritmo, decides cuándo parar, y el control del kayak depende solo de ti. Es la opción preferida para quienes buscan una actividad propia o quieren progresar técnicamente.
Un kayak doble o de dos plazas es perfecto para salir en pareja, con un amigo o con un niño. La flotabilidad es mayor, la estabilidad también, y la experiencia de compartir la navegación tiene su propio valor. El único requisito es coordinarse bien con el compañero —especialmente en los giros.
El equipo que necesitas además del kayak
Para salir al agua bien equipado necesitas como mínimo una pala de kayak adecuada a tu altura, un chaleco de flotabilidad homologado y, si el kayak es hinchable, una bomba. A partir de ahí, hay accesorios que mejoran mucho la experiencia: un faldón para evitar que entre agua en el cockpit, un timón para mejorar la dirección en travesías largas o una bolsa estanca para llevar cosas sin riesgo. Nada de esto es imprescindible para empezar, pero sí marca la diferencia cuando ya llevas un tiempo en el agua.

